Los jugadores argentinos que enfrentaron hoy a Alemania dejaron la piel en el campo de juego. Se encontraron con un gol a los 3 minutos y se tuvo que replantear el partido.
La Selección argentina salió a jugar el segundo tiempo a todo o nada. Decidida a buscar un empate, si esa pelota de Higuaín que quedó en las manos de Neuer hubiese entrado Dios mio, que nunca llegó y claro, Alemania supo aprovechar sus contras y así liquidó el pleito.
Schweinsteiger, Klose y Podolski truncaron los sueños argentinos de alzar por tercera vez el trofeo.
"No pierdas el corazón, no pierdas el rumbo", decía Freddy Mercury en Don't lose your head. Así debe sentirlo Argentina y también Maradona. No es un fracaso. Nos despedimos dignamente del Mundial con la tranquilidad de saber que en la cancha se dejó sangre, sudor y lágrimas.
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